NoticiasFariña en la Feria del Libro de Madrid

Portada Fariña Feria del Libro de MadridEl editor de Libros del KO, que ha publicado el libro de Nacho Carretero, ha leído un fragmento de la obra secuestrada en señal de protesta

La lluvia ha vuelto a formar parte de la conversación tanto de los expositores como de los visitantes que hoy se acercaban a El Retiro. A ello también ha hecho referencia Emilio Sánchez Mediavilla, editor de Libros del KO, que ha protagonizado el Micro de la Feria. “Hay dos cosas que me están irritando de esta Feria del Libro: una, no la podemos controlar, que es la lluvia, que está espantando a los ilustres visitantes”, decía Sánchez Mediavilla, “y la otra es que la Justicia nos ha secuestrado el libro Fariña, que publicamos hace tres años”. Y es que, con motivo de la decisión judicial por la que se ordenó la retirada de la venta y la prohibición de reedición de este título, la única forma de ver la obra de Nacho Carretero en la Feria es contemplando la jaula que pende del techo de alguna de sus casetas con un ejemplar dentro. “Consideramos que esta acción es una amenaza a la libertad de prensa y a la libertad de expresión. Es una medida con la que estamos en profundo desacuerdo”, ha proseguido, para enseguida dar paso a la lectura de un fragmento del polémico libro.

La Feria del Libro de Madrid ha rememorado esta mañana tiempos pasados dando voz a Emilio Sánchez Mediavilla en uno de sus espacios expositivos, como es el Micro, con la intención de mostrar su apoyo ante un “ataque a la libertad de expresión”, ha comentado Fernando Valverde, adjunto a la dirección de la Feria y secretario del Gremio de Librerías de Madrid. De esta manera la Feria “se posiciona en defensa de la libertad de edición y de expresión”, ha indicado y ha recordado que “no es la primera vez que se experimenta un hecho parecido”. Así ha rememorado el ambiente de tensión y de conflicto que se vivió durante la inauguración de la edición de 1980 de la Feria en la que se celebraba una jornada por la libertad de expresión mientras se exhibía en diferentes casetas El libro rojo del cole, reedición colectiva realizada por la Comisión para la Libertad de Expresión y en la que participaron veintiocho editoriales. 

Un día después la inauguración la Feria del Libro de aquel año, coincidiendo con su regreso a El Retiro, se vivió un intento de secuestro de las reediciones a instancias del juez del Tribunal de Instrucción Central del momento, que resultó fallido, ya que no se encontró ningún ejemplar en la Feria. No obstante, el 31 de mayo del aquel año acabó con un cierre anticipado de la Feria y con la detención de cuatro libreros. Así, el 1 de junio, la Feria del Libro respondió a este ataque contra la libertad con el cierre de 74 de las 269 casetas como señal de protesta y en solidaridad con los detenidos.

Regresando a 2018, se ha hecho público esta semana que la iniciativa puesta en marcha el pasado mes de marzo por el Gremio de Librerías de Madrid, #FindingFariña, una herramienta informática mediante la cual se podía leer la obra secuestrada a través de El Quijote gracias a un algoritmo, ha sido galardonada con un Sol de Bronce en la categoría Digital y Móvil, en el Festival Iberoamericano de Comunicación Publicitaria. La campaña #FindingFariña, creada por DDB España, reivindicaba la libertad de prensa y de expresión ante el secuestro del libro de Nacho Carretero.


La circulación del libro español, a debate en el Encuentro de directores de Redes de Bibliotecas Públicas de América Latina

El Encuentro de directores de Redes de Bibliotecas Públicas de América Latina comenzó ayer con dos mesas redondas que se centraron tanto en el intercambio de experiencias de las distintas bibliotecas en modelos de financiación y sostenibilidad, en los sistemas de selección bibliográfica internacional, en los distintos modelos de adquisición y licitaciones en el continente latinoamericano, así como en la propia experiencia de las bibliotecas en España.

Esta cita, organizada por la Feria del Libro de Madrid, gracias al apoyo de Acción Cultural Española (AC/E) con su programa PICE, busca, según explicó Ainhoa Sánchez, la Responsable del Área de Literatura y Libro de Acción Cultural Española (AC/E), “acercar a las bibliotecas latinoamericanas a los editores y librerías para propiciar así un intercambio al ponerse en contacto distintos agentes de la cadena del libro” que están presentes en la Feria del Libro Madrid. En la primera de las charlas de la tarde de ayer, Bernardo Jaramillo, consultor colombiano experto en la industria del libro iberoamericano, lanzó la pregunta clave: “¿Cómo puede acceder un editor extranjero a los mercados de las bibliotecas públicas en América Latina?”, indicando que el continente “ha reducido sus importaciones de libros debido a la crisis”. Asimismo, recordó al público especializado que la presencia del libro español en América Latina es “históricamente la más importante”, propiciada sobre todo por la presencia de filiales españolas concentradas en el mercado de textos escolares.

Encuentro de bibliotecas América Latina Feria del Libro de MadridPara responder a esta pregunta, en la mesa estuvieron presentes: Guido Marchisio, secretario de CONABIP (Comisión Nacional de las Bibliotecas Populares de Argentina); Gonzalo Oyarzun, subdirector DIBAM, responsable del Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas de Chile; Mª Consuelo Gaitán, directora de la Biblioteca Nacional de Colombia; Shirley Milena Zuluaga, directora General de la Biblioteca Pública Piloto de Medellín para América Latina; Mª Lourdes López, directora de Operación de Bibliotecas, Dirección General de Bibliotecas de México; y María Emma Mannarelli, directora de la Biblioteca Nacional de Perú.

Para Oyarzun una de las posibles vías de entrada del libro español en esta región es la opción de coedición entre sellos españoles y latinoamericanos para favorecer la circulación de obras, mientras que para Consuelo Gaitán la apuesta pasa por la venta de derechos de una editorial a cada país. Shirley Zuluaga se centró en la experiencia propia de la Biblioteca Pública Piloto de Medellín y explicó que para comprar libros en su biblioteca “por un lado hay que seguir la ruta de contratación pública, pero también la biblioteca busca otros mecanismos como salones especiales que estamos desarrollando”.

María Emma Mannarelli focalizó su intervención, desarrollando la idea de que gran parte de los fondos de las bibliotecas de Perú se nutren de los fondos del depósito legal y que es necesario “transformar algunos de los aspectos de la ley para obligar a las autoridades locales a respetar las compras de libro”. “Estamos en una negociación muy fuerte con el Consejo de Gobierno”, dijo, y añadió que se si se consiguen modificaciones legales se abrirán posibilidades muy amplias y demandas específicas regionales.

Para hablar de cómo es la compra de libros en las bibliotecas de México, Lourdes López indicó que se siguen unas líneas fundamentales de interés, respetando los criterios que marca el propio Gobierno mexicano. “El 80% de las compras de los libros van muy alineadas al programa nacional educativo y a los temas de interés nacional, pero además también hay otra parte de materiales sugeridos por bibliotecarios y usuarios, que son una porción muy importante”, expresó, añadiendo que el mexicano es un modelo mixto. Guido Marchiso habló del caso de Argentina, bien diferente. “Las bibliotecas de CONABIP elijen ellas mismas lo que compran, y lo hacen una vez al año en la Feria del Libro de Buenos Aires, así que la cuestión de restricciones para vender libros extranjeros no está, porque lo deciden ellas directamente”.

De vuelta a Colombia, Gaitán quiso indicar que desde 2010 el sistema de adquisición de libros en la Biblioteca de Colombia ha cambiado y que ahora mismo la compra del libro en este país se ha copiado de la mexicana con un promedio de la impresión del libro para lograr adquisiciones. “Se empieza haciendo una convocatoria a todas las editoriales colombianas, se hace preselección de 500/600 ejemplares por especialistas y cada año se hace hincapié en una temática, siempre con especial atención a los escritores colombianos. Después viene un proceso de priorización de la que se encargan los propios bibliotecarios”, comentó, agregando que la proporción entre editoriales pequeñas y grandes se ha estabilizado, ya que los “bibliotecarios no se fijan en la editorial, sino en cuáles son los libros que consideran más importantes”.

También hubo reflexión sobre el libro digital. Respecto a este tema, Oyarzun indicó que el DIBAM, plataforma de préstamos digital de Chile, es la tercera biblioteca en número de préstamos de todo el país. Jaramillo no quiso acabar sin indicar que ninguna editorial importa libros directamente a los sistemas de Bibliotecas de América Latina, sino que tiene que haber un librero o un distribuidor como intermediario. Además, quiso alertar sobre la cada vez menos importante presencia de España en las ferias del libro, que se ha viso drásticamente reducida en los últimos años y esa era una de las maneras de “darse a conocerse entre las bibliotecas”.

Posteriormente, el Pabellón Bankia de Actividades Culturales acogió una segunda mesa redonda con la presencia de FESABID (Federación Española de Sociedades de Archivística, Biblioteconomía, Documentación y Museística), que contó con la presencia de Alicia Sellés, presidenta de FESABID, Isabel Moyano, subdirectora General del Libro de la Comunidad de Madrid; Josep Vives i Gracia, jefe de Servicio de Bibliotecas, Dirección General de Cooperación Cultural de la Generalitat de Cataluña y Patricia Acebes, coordinadora de la Red de Bibliotecas Públicas de Euskadi, así como con los seis bibliotecarios de América Latina. Esta mesa redonda analizó cada caso e intentó contrastar el modelo español con el latinoamericano. Así algunos de los temas tratados fueron las diferencias de contratación de licitaciones y adquisiciones respecto a cada comunidad, la posibilidad de compra por parte de las bibliotecas a través de propuestas de los propios lectores (desideratas) en España, así como la opción de hacer las bibliotecas más participativas e inclusivas. Igualmente se habló sobre el proyecto eBiblio, de libro electrónico en las bibliotecas de Madrid y Cataluña y de eLiburutegia, modelo de libro digital en el País Vasco. Finalizó la jornada con una reflexión conjunta, invitando a una reflexión sobre las regulaciones para conseguir una mayor circulación del libro en todo el ámbito iberoamericano.

Esta tarde, a las 20:00, acaba el Encuentro con otra mesa redonda, en esta ocasión en la Biblioteca Municipal Eugenio Trías, sobre los Planes de lectura e incidencias sobre el mercado latinoamericano, con la moderación de Inés Miret, del Laboratorio Emilia Formación.

Fotos del día, aquí.

Audio de Emilio Sánchez, aquí.