El Cartel de la 80ª Feria del Libro de Madrid

El cartel de la Feria del Libro de Madrid 2021 (del 10 al 26 de septiembre, Parque de El Retiro) fue presentado el pasado 15 de junio en la Sala de Conferencias de la sede central del Instituto Cervantes en Madrid. Su autora es Andrea Reyes, joven ilustradora madrileña que, en palabras de Manuel Gil, director de la Feria, ha sabido rendir el merecido homenaje a la propia Historia de la Feria y a toda la sociedad lectora que más que nunca desea el esperado reencuentro con librerías, editoriales, distribuidoras, autores y autoras en el Parque de El Retiro.

Gil destaca de la obra que se trata de “un cartel de estética vintage que nace con vocación de culto”. Mediante “una composición coral intimista y muy sugestiva, ensalza los valores de lo intergeneracional e interpela directamente a quien lo observa para revelarse en sus pequeños misterios”, explicó. Su narrativa combina “un pasado (de tradición), un presente (de acción) y un futuro (de esperanza), tres dimensiones a través de un simbolismo cercano (también, minucioso en los detalles escondidos) que invitamos al público a encontrar y compartir”, añade el director de la Feria.

Corrobora sus declaraciones la ilustradora, que define su propia obra, realizada en acuarela, como “un canto a las personas soñadoras, curiosas, creativas, apasionadas, a veces introvertidas, de alguna manera diferentes y siempre especiales, cuya actitud es abierta y poética ante el mundo”.

El cartel 2021

Cartel de la Feria del Libro de Madrid 2021. Autora Andrea ReyesEl cartel, explica Andrea Reyes, cuenta una historia, que empieza así: “Tras visitar la Feria del Libro de Madrid, lejos ya de su alegre alboroto, una mujer recorre despacio El Retiro junto a su hijo cuando una luz llama su atención desde el huerto de los árboles blancos, donde ella, muchos años atrás, leía con devoción sus primeros cuentos…”. Lo que la mujer descubre, y lo que siente, presiente y recuerda, es lo que refleja la escena del cartel, “emplazada en una ubicación que existe realmente en el Parque”.

Reyes dirige las atenciones a la figura el pájaro, “símbolo de la imaginación, que se alza sobre madre e hijo, portando en sus patas un lapicero con el que el niño podrá escribir sus propias historias y su futuro”. Advierte que sólo hay en la composición “dos protagonistas humanos, aunque creamos ver tres”. La clave reside en que el personaje de la niña que nos interpela con la mirada es una proyección infantil del personaje de la madre.

Entre el resto de motivos artísticos, destaca como elemento central “la caseta abierta o librería infinita, representativa de una Feria de todos y todas, para todos y para todas”. Encendida con la “luz del conocimiento”, brilla como “nuestro clásico punto de encuentro, especialmente tras un tiempo difícil”.

La ilustradora Reyes confiesa haber tratado de atrapar en esta conceptualización del proyecto “la magia” de personalidades como Vincent van Gogh, Vilhelm Hammershøi, Matsuo Basho, Friedrich Hölderlin, Emily Dickinson, Rachel Carson, Helen Keller, Joan Margarit, Eloy Sánchez Rosillo, Jesús Montiel, Federico García Lorca o Irene Solà. También tiene un recuerdo para la inspiradora Belén Bermejo, editora que nos dejó el pasado año y a quien la Feria del Libro de Madrid también brinda este año su homenaje.

Se invita así a volver a la Feria del Libro de Madrid “como niños y niñas, dejándonos sorprender: un regreso al Parque de El Retiro con ganas de recuperar, con toda su sencillez, el milagro de lo cotidiano que la pandemia nos robó”.

Como en las cuatro ediciones anteriores, y bajo la dirección de Manuel Gil, se ha dado total libertad a la artista para crear su obra, siendo Andrea Reyes la sexta mujer en la Historia de la Feria del Libro de Madrid en realizarla, tras Nuria Riaza (2020), Sara Morante (2019), Paula Bonet (2018), Ena Cardenal de la Nuez (2017) y Ana Juan (2006).

Reyes nació en Madrid, en el año 1993. Se autodefine como “pequeña humanista, dibujante y naturalista”. En sus palabras, el asombro es “su forma de mirar la vida”, y el dibujo y la escritura son sus “medios para comprender y compartir esa mirada”. Sus referencias artísticas son Friedrich Hölderlin, Vincent van Gogh y Alejandra Pizarnik, como paradigmas de vocación y entrega, como reveladores de lo sublime, la maravilla y la desolación, “espero y refugio” de su propia luz y oscuridad, en sus palabras. Dice la ilustradora que “bajo los lápices y los pinceles busca “la quietud de las cosas”, y no es baladí que le apasione la arquitectura, en concreto, las casas, motivo recurrente de sus dibujos, así como la papiroflexia, la literatura, el bosque y el silencio. Trabaja siempre sobre papel, y confiesa preferir, “en cualquier aspecto de la realidad, lo analógico sobre lo digital: mi hogar está entre árboles, arte y poesía”.

Reyes estudió la carrera de Humanidades, y posteriormente realizó un máster en Periodismo Cultural. Ha colaborado como correctora, redactora, editora e ilustradora en varios medios culturales (como las revistas LEER o Détour), y ha trabajado de cara al público en presentaciones de libros, ferias culturales, museos y una tienda de encuadernación.

En 2017, tras recibir el Premio Accésit Ex Aequo de Iniciación a la Labor Profesional San Francisco de Sales por su Trabajo de Fin de Grado, Visión estelar de un día de guerra. Las crónicas de guerra de Valle-Inclán ilustradas, el sello CEU Ediciones acogió la novela gráfica, convirtiéndose así en su primer libro publicado.

Desde entonces, se volcó en su pasión primera, y ha realizado ilustraciones, tanto interiores como de portada, para libros de Ediciones Encuentro, Ediciones Hiperión, Editorial Periférica, Ediciones Valnera o la Feria del Libro de Madrid. En 2019 y 2020, ha dibujado para la campaña Libros a la Calle de la Asociación de Editores, y para la Asociación de Amigos de la Cuesta de Moyano.

Ha expuesto su trabajo en la Casa de América, la librería Polifemo y la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid.

Historia de la cartelería

Desde su nacimiento, allá por 1933, la cartelería de la Feria ha despertado una gran expectación, en primer lugar por la importancia relevante de las personas que realizaban el cartel, muchas de las cuales han sido reconocidas con diversos premios, incluso nacionales; y en segundo, por la inclusión del cartel en multitud de soportes publicitarios y comunicativos, llegando a ser objeto de coleccionismo.

“Es sumamente difícil encontrar una Feria en la que el cartel anunciador de la misma haya tenido la repercusión popular y mediática tan importante como la de Madrid. En la actualidad, son numerosas las instituciones públicas y privadas interesadas en realizar una magna exposición de la cartelería de la Feria, un proyecto que nos gustaría iniciar en 2021”, asegura el director de la Feria, Manuel Gil.

El cartel se encarga a un diseñador y/o diseñadora a la que se otorga una libertad creativa absoluta. En cada cartel se nos transmite la visión personal del creador/a sobre la Feria, la creación literaria y la lectura. En años pasados hemos visto carteles extremadamente simpáticos en los que se reflejaba la “longitud de la feria” o las “inclemencias del tiempo” en el periodo de su celebración. “Son visiones de los creadores y creadoras extremadamente personales: ahí radica su valor como objeto artístico”, explica Gil. Hasta 2017 solamente en una ocasión el cartel lo había realizado una diseñadora, Ana Juan en 2006. A partir de ese año, “entendimos que había que poner en valor la labor extraordinariamente creativa, desde el punto de vista gráfico, que una generación de mujeres llevaba tiempo realizando en torno al diseño gráfico, y en especial en relación al mundo del libro”.

A juicio del director de la Feria, “el cartel constituye en sí mismo un importante objeto artístico, pero también una poderosa herramienta de marketing que pretende anunciar el comienzo de la feria, captar la atención de la sociedad lectora y convertirse en un eje comunicativo en numerosos soportes publicitarios y merchandising visual”.

Un vistazo a los/as creadores/as que han diseñado los carteles de la Feria del Libro a lo largo de su dilatada historia nos muestra un plantel de eminentes diseñadores, muchos de ellos con premios nacionales de diseño gráfico, lo que determina en gran medida la expectación que despierta el mismo.

El cartel 2020

Cartel de la Feria del Libro de Madrid 2020. Autora Nuria RiazaEl cartel del pasado año, a cargo de Nuria Riaza, fue bautizado como “el cartel de la esperanza”. Gil destaca que en él “prima y brilla la relación emocional que se establece entre una escritora y un libro”. Rindió homenaje “a las autoras que, a lo largo de la Historia de la Literatura, han tenido que escribir bajo la condición de anónimo, debiendo ocultar su nombre, y crear bajo seudónimo; y es, por extensión, también un homenaje a las mujeres lectoras, hoy mayoritarias en su acercamiento al libro, la literatura, y la lectura”.

Riaza desarrolló el proyecto en ese marco honorífico, teniendo presentes, además de la artesanía de sus propias abuelas, a personalidades como Mary Ann Evans, las hermanas Brontë, Louisa May Alcott, Violet Paget, Karen Blixen, Sidonie-Gabrielle Colette, Cecilia Böhl de Faber, Caterina Albert, Amantine Dupin o J. K. Rowling y se inspiró en el retrato clásico, en el Renacimiento y el Barroco. Confesó una voluntad transgresora al dejar incompleto el rostro de la protagonista, porque “es anónima y, a la vez, podría ser cualquier mujer”, y en el hecho mismo de dibujarla con un libro entre las manos “en una época en la que las damas eran retratadas sosteniendo cualquier otro objeto como joyas, abanicos, flores o espejos, y la escritura era un lujo que solo el hombre se podía permitir”.

Respecto al resto de las figuras de la composición, explicó que esconden “mucho simbolismo asociado al goce del libro”. La casa es símbolo de “hogar”; la vegetación, de “crecimiento (y de ese olor a papel nuevo o viejo que se expande)”; el caballo de fuego es “fuerza y liberación”; y destacan “las golondrinas eternas, que siempre vuelven, y representan la libertad”.

El dibujo se realizó con bolígrafo azul y bordados en hilo de algodón. Dejó ver texturas “para evidenciar que es algo hecho a mano”. La parte bordada “nos lleva a la doble vida de esa mujer escritora y lectora; y los motivos de punto de cruz en la cubierta del libro o en parte de la tipografía del cartel, hacen referencia a la buena hija, esposa y madre que zurce los calcetines con dedicación y paciencia: mujeres relegadas a la casa, calladitas y en la sombra, a quienes se les niegan estudios igualitarios por miedo a que tengan iniciativa propia y libre pensamiento”. Riaza citó a Rosalía de Castro y Las literatas. Carta a Eduarda como influencia de ese imaginario, y “a Jane Austen, que escondía sus escritos en su caja de costuras”.

Del libro también salieron “elementos cosidos con puntadas más libres y sueltas”, que representan a esa mujer bajo anonimato o seudónimo, fuerza y pasión contenidas, pero hogar y vida eterna, en definitiva”. Tanto el bolígrafo como las perforaciones del papel (para poder bordar en él) “no se pueden borrar ni deshacer; si hay un fallo estará ahí para siempre”, una circunstancia que le hizo reflexionar a Riaza: “La Historia no se puede cambiar, pero podemos educar para que el futuro sea realmente igualitario”.

Manuel Gil ensalza del estilo de Nuria Riaza “el toque inquietante y surrealista: ya sea en sus conocidas ilustraciones a base de Bic azul o en sus collages, siempre tiene un punto misterioso”. La ilustradora, que ha convertido el bolígrafo en su herramienta de trabajo, “eleva su trazo a la categoría de Arte, usando una técnica de ilustración analógica en tiempos de herramientas digitales de diseño y creación”. Esa originalidad a contracorriente dota de una gran fuerza a su composición “aparentemente sencilla, con muy pocos elementos”, consiguiendo “un fresco coral que captará a buen seguro la atención del visitante de la Feria y que gustará a toda la sociedad lectora”. A todas las virtudes citadas, Gil añade “la calidad del dibujo, su potencia figurativa y sugestiva, y la intensidad cromática de la ilustración, que determinan una identidad visual muy armónica”.

La réplica accesible en relieve de ambos carteles estará a disposición de todas las personas con discapacidad visual que deseen tocarlas, tanto en la caseta de la ONCE como en la de Información de la propia Feria.

Estos son algunos otros autores y autoras de la cartelería:

  • Feria del Libro de Madrid, 1955 y 1956, © José Luis López Vázquez.
  • Feria del Libro de Madrid, 1961 y 1962 © Pedro Mairata Serrano.
  • 64ª Feria del Libro de Madrid, 2006, © Fernando Maquieira.
  • 65ª Feria del Libro de Madrid, 2006, © Ana Juan.
  • 66ª Feria del Libro de Madrid, 2007, © Pep Carrió.
  • 67ª Feria del Libro de Madrid, 2008, © Isidro Ferrer.
  • 68ª Feria del Libro de Madrid, 2009, © Juan Antonio Moreno.
  • 69ª Feria del Libro de Madrid, 2010, © Jorge Gay.
  • 70ª Feria del Libro de Madrid, 2011 © Alberto Corazón.
  • 71ª Feria del Libro de Madrid, 2012, © Chema Madoz.
  • 72ª Feria del Libro de Madrid, 2013, © Juan Gatti.
  • 73ª Feria del Libro de Madrid, 2014, © Santiago Miranda.
  • 74ª Feria del Libro de Madrid, 2015, © Fernando Vicente.
  • 75ª Feria del Libro de Madrid, 2016, © Emilio Gil/Tau Diseño.
  • 76ª Feria del Libro de Madrid, 2017, © Ena Cardenal de la Nuez.
  • 77ª Feria del Libro de Madrid, 2018, © Paula Bonet.
  • 78ª Feria del Libro de Madrid, 2019, © Sara Morante.